La guía definitiva para escoger el material adecuado en tu próxima bicicleta de gravel.

El gravel es, sin duda, la disciplina con la que más variedad de materiales podemos encontrar. Si bien en otras disciplinas como el Mountain Bike o Carretera el debate está entre Aluminio y Carbono, en esta disciplina de aventura aparecen dos opciones más: el acero y el titanio. Y, además, con posibles combinaciones con la horquilla. Un completo lío en el que no siempre es fácil sacar agua clara.

La pregunta en el gravel siempre es la misma. No se trata de “cuál es mejor”, si no más bien “cuál es el mejor para ti”, pues el gravel no es una disciplina competitiva y no estamos buscando la bici más rápida si no la que mejor se adapta a nuestras necesidades como ciclista. Dicho esto, es mejor que entremos en materia y te expliquemos al detalle los diferentes materiales que se utilizan para hacer bicicletas


Acero: un material con grandes cualidades de durabilidad y absorción de vibraciones

Una material que da mucho que hablar. Tiene unas grandísimas cualidades en cuanto a la absorción de impactos y suavidad. El acero tiene una enorme resistencia al paso del tiempo. Una bicicleta de acero puede ser una bici de por vida, pues aparte de ser difícil de romper también es muy fácil de reparar. Los graveleros, los cicloturistas y las personas que quieren una bicicleta recreativa más que competitiva agradecerán una de estas steel bikes. Sus tubos finos dan un aire vintage que últimamente se está poniendo muy de moda. Además, el acero es unas 5 veces más flexible que los otros materiales sin llegar a perder la forma original.

Pros:

  • Alta densidad: absorbe bien las irregularidades del terreno
  • Muy buena durabilidad
  • Ideal para bicicletas sin suspensión

Contras:

  • Es más pesado que la mayoría de materiales
  • Las versiones más avanzadas del acero también son elevadas en precio

El acero es un material de muy alta densidad, lo que le convierte en pesado pero también en muy duradero. Las bicicletas de acero, gracias a su maravillosa resistencia, pueden durar una vida entera sin perder las mejores cualidades. Es ideal para graveleros que no tienen prisa, cicloturistas que cargan peso sobre la bicicleta o ciclistas de carretera quienes, lejos de competir, quieren comodidad encima de la bicicleta para ir a buscar las carreteras secundarias más rotas y no les da miedo pisar un poco de grava. Incluso es un buen material para esas bicicletas de Mountain Bike rígidas o con suspensión delantera enfocadas al descenso, pues son máquinas resistentes y suaves sobre todo tipo de terreno.

  • El acero, de media, es 2 veces más denso que el titanio, 3 veces más denso que el aluminio y 6 veces más denso que la fibra de carbono
  • Además, es el doble de rígido que el titanio y el triple de denso que el aluminio.

Una característica muy buena del acero es que se es un material muy sencillo de reparar. Si le sale alguna abolladura o corte, rápidamente se puede hacer un arreglo y continuar utilizando el mismo cuadro en la gran mayoría de aceros. Como la mayoría de bicicletas de acero suelen ser para ciclismo recreativo, sobre pistas de tierra o asfalto, la probabilidad de romperlo es muy baja, por lo que prácticamente no notaremos que tenemos una imperfección en el cuadro.

A pesar de que mucha gente cree que es un material para bicicletas de primer precio, el acero tiene grandes cualidades para el ciclismo. Lo cierto es que hay muchos tipos de acero dependiendo de la aleación, desde las gamas más sencillas hasta los más tecnológicamente avanzados. Algunos aceros son carísimos y están muy bien apreciados dentro del mundo del ciclismo, como el Reynolds 931, una versión del Cro-mo montado solo en bicicletas de altísima gama.

La historia del acero ha pasado por altos y bajos a lo largo de su historia. Si bien las primeras bicicletas fabricadas en masa fueron de acero, con la llegada del Mountain Bike los fabricantes se pasaron a fabricar en Aluminio; un material más ligero que les permitía fabricar bicicletas más competitivas. Así pues, el material fue quedando en segundo plano, relegado a los ciclos más baratos o de marca blanca, y convirtió las bicicletas de carretera en aviones de pura carretera muy rápidos que perdieron todas las capacidades polivalentes. No ha sido hasta hace unos años, con la moda del ciclismo de Gravel, que el acero ha adquirido más popularidad entre los ciclistas y se monta incluso en bicicletas de gama muy alta.

Aluminio: un material estándar con grandes cualidades y aplicaciones

Probablemente, el material más utilizado en la industria del ciclismo. Es relativamente barato, se puede trabajar con relativa facilidad y además requiere menos tiempo de elaboración que la mayoría de materiales. Esto lo convierte en un candidato perfecto para que todos los fabricantes del mundo tengan modelos de aluminio en sus filas. Si buscas una bicicleta de gama baja o media, quieres que sea ligera y resistente, el aluminio es un buen candidato.

Las bicicletas de gravel de aluminio son realmente buenas para salidas cortas y deportivas, sobre todo para quienes practican esta disciplina como algo de rutas cortas y deportivas. Una bicicleta de aluminio con horquilla de fibra de carbono puede hacer que sea realmente rápida y divertida justo para quienes buscan diversión y velocidad. Además, también es una buena opción para los bolsillos más limitados.

El aluminio es rígido. Muy rígido. Y debido a su composición, la mayoría de aluminios también sufren fatiga. Lo que significa que un cuadro de aluminio va perdiendo cualidades, tal y como lo hacen otros materiales como el carbono. Sin embargo, las bicicletas de aluminio no son puras. Están hechas de aleación. Y depende de esa aleación si el cuadro tiene más o menos fatiga, es más o menos ligero y rompe con más o menos facilidad. De la misma forma que hay aceros muy avanzados o carbonos muy avanzados, hay aleaciones de aluminio espectacularmente fuertes y resistentes. Para el gravel la elección de un aluminio decente puede marcar el tacto de la bici de forma muy notoria.

Al contrario de lo que sucede con el acero, el aluminio es un material de baja densidad. ¿Qué significa eso? Pues que es más ligero, pero también es más sensible a todo tipo de vibraciones. Además, también significa que las posibles averías suelen ser fisuras y no abolladuras, lo que indica que repararlo no es tan efectivo como otros cuadros. Sin embargo, los cuadros de aluminio que fisuran son muy pocos, y suelen estar enfocados a las bicicletas de Enduro o Descenso. Ver un aluminio partido o dañado es algo bastante raro, pero nada queda exento de problemas

La tendencia del gravel obliga a fabricar aluminios cada vez más sencillos y aceros cada vez más avanzados, pues parece que el "heavy metal" se quieres posicionar como el material más adecuado para esta modalidad. La realidad es que todos los materiales, dependiendo de su aleación y su proceso de fabricación, pueden tener gamas bajas y altas. Sí; podemos llegar a fabricar aceros y aluminios más caros que ciertas fibras de carbono y también técnicamente más avanzados. 

Pros:

  • Ligero y barato
  • Polivalente, buena relación calidad precio
  • La mayoría de fabricantes trabajan con aluminio

Contras:

  • No es tan resistente como otros materiales
  • Dificultad de reparación
  • Vibra mucho; no absorbe tanto como otros materiales

Fibra de carbono: ¿es siempre mejor para cualquier bicicleta?

Probablemente es el material más avanzado en cuanto a investigación. La fibra de carbono es el material más usado para las bicicletas más altas, aunque la diferencia de calidad es notable entre sus gamas. A ojos de un novel, todo lo que lleva fibra de carbono es de calidad superior. Pero lo cierto es que es muy complicado y costoso de producir, por lo que en el mercado hay carbonos maravillosos y también hay de otros que es mejor ni tocar, pues son una fuente de problemas.

Dentro de sus características, la fibra de carbono puede resultar de especial interés en el gravel, pues tiene una función bastante interesante. Este material se expande y se contrae a medida que va recibiendo esfuerzo, por lo que de por sí el material ya tiene su propia flexibilidad y absorción de vibraciones que produce el terreno irregular, algo que agradecerán las bicicletas sin suspensión. Aun así, su capacidad de moldearse no es tan buena como en el acero, pues este es mucho más flexible que la fibra.

En el gravel, una bicicleta de carbono es algo realmente poco usual. Y es que, a pesar de ser un material muy con buenas propiedades para esta disciplina, cuesta de que cumpla con los principios. Si tenemos en cuenta que el gravel pasa a ser una disciplina no materialista y no competitiva, ¿de qué nos sirve gastarnos mil euros más por una bicicleta montada igual? No obstante, quienes entienden el gravel como algo con un poco más de adrenalina, agradecerán tener una máquina técnicamente avanzada y ligera.

Por otra parte, es necesario saber que el carbono es muy rígido, algo que puede llevar el material a fracturar cuando le damos un golpe seco. Algo que realmente supone un drama, pues el carbono es imposible de reparar. Una vez roto ya no se puede reparar. Además, el carbono pierde rigidez con los años, lo que convierte este material en un consumible para quienes buscan ir a la última. Por ese motivo el carbono es considerado el material que más se adapta al modelo económico del consumismo.

La calidad de un cuadro de carbono depende de muchos factores. No solo hay diferentes tipos de fibra de carbono (siendo más avanzados los Toray y los Mitsubishi), si no que también hay diferentes procesos para trabajarlo. Literalmente, podemos comprar un cuadro hecho de carbono de muy buena calidad, pero si no tiene un buen proceso este cuadro jamás tendrá la resistencia que debería tener.

Pros:

  • Excelente relación entre rigidez y peso
  • Muy buen material para el rendimiento profesional
  • Es más cómodo que el aluminio

Contras:

  • Precio: es realmente caro
  • Puede llegar a tener más fatiga que el aluminio
  • Muy difícil de reparar en caso de fractura

Titanio: exclusivo y resistente de por vida

Es, probablemente, el material más bien aceptado dentro de la industria del ciclismo y también para los graveleros. Su mejor característica es la relación que tiene entre peso y rigidez. Sin llegar a la flexibilidad del acero, el titanio es también un material cómodo, además de mucho más ligero. Los cuadros de titanio son prácticamente de por vida. Un cuadro de titanio es casi indestructible. Su rigidez y durabilidad son de campeonato. Una pieza de coleccionismo preparada para darle caña.

Una de las curiosidades de este material es que apenas cambia de estado de materia cuando está en contacto de oxígeno. Eso hace que se tengan que soldar los tubos en salas especiales de soldadura de este material llenas de gas argón para fomentar la buena soldadura de estos cuadros. Un material precioso hecho para los paladares más finos. ¿Lo peor? Que este material no es precisamente barato de por sí ni tampoco es sencillo de fabricar. De ahí a su elevadísimo precio.

En el ciclismo de gravel un cuadro de titanio puede llegar a tener sentido si queremos una máquina de por vida. Es realmente ligero, y a pesar de que vale mucho dinero está realmente diseñado para durar toda la vida. Si estás dispuesto a aguantar una bicicleta de titanio durante muchos años, te supondrá un ahorro en el fondo. Aparte del precio, los cuadros fabricados con este proceso no tienen casi contras. Aun así, por lo que hace referencia a la comodidad, un cuadro de titanio no llega a ser tan flexible como uno de acero.

Conclusión

Cada material tiene sus pros y sus contras. Como suele pasar en la vida, no hay nada que sea la solución absoluta ni tampoco la verdad indestructible. Si quieres una bicicleta que vaya acorde con tus necesidades, tendrás que analizar bien la disciplina y tus demandas para encontrar la bicicleta ideal para ti. A continuación, te explicamos el perfil ideal de cada material:

  • Acero: Diseñado para quienes buscan la comodidad dejando el peso en un segundo plano. Aventureros, cicloturistas y perfiles que entienden el ciclismo como algo recreativo y no competitivo. Quien tenga el bolsillo más profundo, se puede inclinar hacia versiones del acero más avanzadas técnicamente
  • Aluminio: Está hecho para quien entiende el gravel como algo más deportivo y que presta más atención al deporte que al viaje o la experiencia. Es ideal para salidas más cortas y para exprimir más la cardio y la técnica. Combinado con una horquilla de fibra de carbono, este tipo de bicicletas pueden ser una buena flecha.
  • Fibra de Carbono: Una muy buena elección para quien entiende el gravel como algo más materialista, competitivo y reactivo. Es más cómodo que el aluminio aunque no tanto como el acero, y también pide más velocidad y cardio.
  • Titanio: Un material exclusivo para los paladares más finos. Es caro, sí, pero barato si aprovechamos el ciclo de vida de este cuadro. Es un material prácticamente indestructible, muy ligero, ideal para salidas deportivas pero con un buen tacto para el cicloturismo (aunque no tanto como el acero).

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